La creación del Banco del Migrante, que permitirá eliminar los costes de transacción de las remesas y promover proyectos de infraestructuras en los sectores de origen de los emigrantes fue anunciado por el presidente ecuatoriano, Rafael Correa.
El banco del Migrante, entre sus servicios, prevé captar las remesas de los emigrantes en el exterior, para que éstas se puedan invertir en proyectos de infraestructuras rentables en sus propias comunidades de origen. La Entidad bancaria formará parte de la "banca pública", porque se financiará "con plata del Estado, pero también con el aporte de los emigrantes".
La idea es que los emigrantes ecuatorianos que se encuentren en territorio español, por ejemplo, "puedan depositar dinero en sucursales de ese banco en España, o en cajas asociadas en España, y esa plata se la transfiere inmediatamente a su familia en Ecuador, sin costo alguno", añadió Correa.
El mandatario destacó que cuando el ciudadano quiera regresar a su nación tendrá un historial financiero y podrá acceder a un crédito.
Se prevé un concurso internacional para que la administración de ese banco sea internacional y maneje las inversiones del Seguro Social, los créditos hipotecarios y ponga inversiones petroleras e hidroeléctricas, enfatizó.
Correa adelantó que el banco entrará en funciones en los próximos meses y esto "obligará a la banca corrupta (privada) a disminuir las tasas de interés a través de la competencia, con ley o sin ley financiera".
Ecuador recibe más de 2.000 millones de dólares al año en remesas de sus emigrantes, lo que convierte a ese rubro en uno de los más importantes, en cuanto a la entrada de divisas en el país.
Según fuentes oficiales, unos 2,5 millones de ecuatorianos residen en el exterior, la mayor parte de ellos distribuidos en Estados Unidos, España, Italia y Alemania.